Tratamientos

En este espacio le presentamos las diferentes modalidades de tratamiento que se aplican en la actualidad.

Podrá encontrar información sobre:

  • Tratamiento con Antiarrítmicos
  • Cardioversión Eléctrica
  • Ablación con Radiofrecuencia
  • Marcapaso
  • Desfibrilador automático implantable
  • Ejercicios de inclinación. Tratamiento del síncope neurocardiogénico

Tratamiento con Antiarrítmicos

Los antiarrítmicos son medicamentos que modifican la forma en la que el corazón origina y propaga los impulsos eléctricos. Se administran por la vía oral o por la vía intravenosa para el control de numerosas alteraciones en el ritmo cardiaco. Por lo regular se emplean para el tratamiento inicial de las taquicardias. Sin embargo, el uso de antiarrítmicos no es curativo y el paciente debe tomarlos por un tiempo indefinido. Los pacientes cuya arritmia no responde o no se controla con medicamentos antiarrítmicos se pueden beneficiar del empleo concomitante de una ablación con radiofrecuencia o el implante de un marcapaso. Los pacientes que reciben antiarrítmicos en forma crónica deben ser valorados periódicamente mediante un electrocardiograma

Cardioversión Eléctrica

La cardioversión eléctrica consiste en suministrar una descarga de corriente eléctrica en el tórax para el tratamiento de determinados tipos de taquicardias. El procedimiento se realiza con la asistencia de un anestesiólogo para sedar al paciente durante el mismo. La finalidad de la cardioversión es el restablecimiento del ritmo sinusal normal. Por lo regular, la cardioversión se recomienda para el tratamiento de las taquicardias que no han respondido al tratamiento con antiarrítmicos o que están asociadas a una descompensación circulatoria. La cardioversión eléctrica también es de utilidad para el manejo de la fibrilación auricular, en cuyo caso es necesaria la anticoagulación con inhibidores de la vitamina k por lo menos uno a dos meses previos, e idealmente realizar un ecocardiograma transesofágico previo al procedimiento, para minimar al máximo el riesgo de embolias. También en estos casos se puede dar tratamiento previo con antiarrítmicos e inhibidores del sistema renina-angiotensina (ARA II o iECA) para aumentar la posibilidad de éxito.

Ablación con Radiofrecuencia

Generalmente se practica a continuación de un estudio electrofisiológico en la misma sesión. La ablación con radiofrecuencia es una alternativa de tratamiento definitivo que puede brindar la curación de ciertos tipos de taquicardias. Ésta consiste en colocar un catéter especial en las regiones del corazón que el médico determine sean el origen de la arritmia. La punta del catéter libera calor que, en contacto con el corazón, produce lesiones circunscritas semejantes a una cauterización. Si el procedimiento es exitoso se obtiene la curación definitiva de la arritmia.

Descárguese una guía para entender el procedimiento de Ablación

 

Si le diagnosticaron una arritmia cardíaca, puede sentir como que su corazón se salta un latido o un
aleteo en su pecho. Usted no está solo. Millones de americanos son diagnosticados con arritmias cardíacas.

Después de recibir el diagnóstico, si los medicamentos no le ayudan, su médico puede sugerir un procedimiento de ablación con catéter para tratar su arritmia cardíaca. Usted y su familia pueden tener algunas preguntas sobre este procedimiento si no está familiarizado con esta forma de tratamiento. Este folleto puede ayudarle a responder muchas de esas preguntas, puede descargarlo a través de este link.

 

 

Contenido de la guía del procedimiento de Ablación

 

En este link podrá descargarse la guía del procedimiento con el siguiente contenido:

  • ¿Qué es una arritmia?
  • ¿Qué síntomas puedo tener?
  • ¿Una arritmia cardíaca es grave?
  • ¿Cuáles son los distintos tipos de arritmia que hay?
  • ¿Qué opciones hay disponibles para el tratamiento de los ritmos cardíacos anormales?
  • ¿Qué es ablación con catéter?
  • ¿Quién realiza la ablación con catéter?
  • ¿Cuáles son los beneficios potenciales de la ablación con catéter?
  • ¿Cuáles son los riesgos?
  • ¿Es seguro el procedimiento?
  • ¿Cuánto tiempo tarda el procedimiento?
  • ¿Cómo se realiza el procedimiento?
  • ¿Cómo visualiza el médico los catéteres en el corazón?
  • ¿Cómo determina el origen de la arritmia un electrofisiólogo?
  • ¿Cómo hace el médico para confirmar que eliminó la causa de mi arritmia?
  • ¿Qué debo hacer para prepararme para el procedimiento?
  • ¿Es necesario estar en ayunas antes del procedimiento?
  • ¿Qué pruebas son necesarias antes del procedimiento?
  • ¿Qué sucede justo antes del procedimiento?
  • ¿Qué sucederá durante el procedimiento?
  • ¿Cómo monitoreará mi arritmia el médico durante el procedimiento?
  • ¿Cómo elimina la arritmia el médico?
  • ¿Qué puedo esperar cuando esté completo el procedimiento?
  • ¿Qué debo hacer cuando regrese a mi hogar?
  • ¿Hay algo a lo que deba prestar atención después del procedimiento?
  • ¿Es posible que pueda regresar mi arritmia?
  • ¿Debo consultar al electrofisiólogo después del procedimiento?

 

Marcapaso

Ciertas enfermedades cardiacas se asocian a un enlentecimiento en la frecuencia cardiaca (bradicardia) o a una disminución en la velocidad de propagación del impulso eléctrico (bloqueo auriculoventricular). Cuando estos trastornos del ritmo cardiaco producen síntomas es necesario corregirlos mediante la implantación de un marcapaso definitivo. El marcapaso está compuesto por un generador o batería y por uno o dos cables que están conectados al corazón. El generador se implanta mediante un procedimiento quirúrgico debajo de la clavícula y emite impulsos eléctricos artificiales con una determinada frecuencia. El o los cables hacen contacto con las cavidades del corazón para suministrarles el impulso eléctrico. Dependiendo del tipo de arritmia a tratar serán las características del marcapaso.

Algunos pacientes con insuficiencia cardiaca presentan un tipo específico de bloqueo eléctrico del lado izquierdo del corazón (bloqueo de la rama izquierda). Para el tratamiento de estos pacientes se puede implantar un marcapaso especial compuesto por tres cables. A esta alternativa terapéutica se le conoce como terapia de resincronización ventricular o cardíaca.

Desfibrilador automático implantable

El desfibrilador automático implantable es un dispositivo que tiene las funciones de un marcapaso convencional pero que a diferencia de éste puede reconocer un episodio de paro cardiaco y tratar la muerte súbita. El equipo tiene la posibilidad de detectar una taquicardia o fibrilación originada en los ventrículos y administrar una descarga eléctrica interna en el corazón. La finalidad del tratamiento es suprimir la arritmia y reestablecer el ritmo sinusal normal.

Los pacientes que han sufrido un infarto de miocardio y aquellos que padecen de insuficiencia cardiaca tienen un mayor riesgo de presentar una muerte súbita. Estos pacientes deben ser valorados para determinar si son candidatos para el implante de este dispositivo. Los pacientes que ya han sufrido un paro cardiaco y sobrevivieron deben recibir el beneficio de este tratamiento.

Ejercicios de inclinación. Tratamiento del síncope neurocardiogénico

El tratamiento del síncope neurocardiogénico es complejo dado que las medidas farmacológicas tienen un éxito muy relativo y las medidas generales implican un apego que es difícil de lograr. Posiblemente la mejor estrategia es lograr un equilibrio entre ambas formas de manejo, pero es necesario enfatizar que las “medidas generales” son las más relevantes y con mejores resultados a largo plazo.

Se puede decir que los cuatro puntos fundamentales del tratamiento son la prevención de recurrencias, la prevención de lesiones asociadas, mejorar la calidad de vida y disminuir el riesgo de mortalidad.
Las medidas generales logran estos cuatro puntos y empiezan por la educación del paciente para evitar las situaciones que le provocan el síncope y mencionarles que existe el riesgo de recurrencia pero pese a ello, el padecimiento es benigno.

Es muy importante enfatizar sobre el incremento de sodio en la dieta y del consumo de líquidos en general, pero además es conveniente que el paciente realice ejercicios de inclinación, ejercicio aeróbico y emplee medias elásticas que favorezcan el retorno venoso.

Los medicamentos pueden tener cierta utilidad, pero a largo plazo son igual de efectivos que el placebo. El único que aparentemente mantiene su efecto preventivo es midodrine, pero se asocia con hipertensión si se emplea de forma crónica. Los marcapasos son aún más controvertidos que las medidas farmacológicas y se sale de los objetivos de la presente revisión su análisis en éste contexto.

¿Que son los ejercicios de inclinación?

En 1998 Ector reportó 13 casos de pacientes a los que pruebas de inclinación repetidas les habían reducido la recurrencia del síncope. A partir de esas observaciones, se realizaron varios estudios con cantidades variables de pacientes en los que se encontró que los ejercicios de inclinación reducían la tasa de recurrencia de síncope aún durante pruebas de inclinación de control con estimulación farmacológica.

¿Cómo se hacen los ejercicios?

Los ejercicios se hacen con el paciente apoyado contra una pared o superficie resistente a 60º ó 70º en una posición similar a la de la prueba de inclinación, tal y como se muestra en la siguiente figura.

Ejercicios_inclinacion_tratamiento_del_sincope_neurocardiogenico

El paciente debe permanecer de preferencia entre 30 y 45 minutos una o dos veces al día en esa posición, sin embargo se puede empezar con tiempos menores, muchas veces determinados por la duración de la fase pasiva de la prueba de inclinación o por la duración de la prueba antes de que aparecieran síntomas. La sugerencia (como en el protocolo de Abe) es que el paciente inicie los ejercicios de acuerdo al tiempo que haya estado inclinado antes de tener síntomas y aumente progresivamente el tiempo del ejercicio cada tres a cuatro días hasta alcanzar el intervalo mencionado.

Si el paciente no es sometido a prueba de inclinación, puede hacer los ejercicios en casa midiendo su tiempo inclinado antes de tener síntomas (esto dependerá de si hay pródromos o no) y repitiendo el esquema de incremento cada 3 a 4 días hasta alcanzar 30 o 45 minutos en una sesión.

¿Cómo funcionan?

Esta es una pregunta de difícil respuesta. Hay evidencia de que los ejercicios producen una desensibilización de los baroreceptores cardiopulmonares que favorece un incremento de las resistencias vasculares sistémicas y de la reserva vasomotora, sin modificar el control barorreflejo de la frecuencia cardiaca.
Se ha visto que hay una activación del sistema nervioso autónomo que se manifiesta como modificaciones en la variabilidad de la frecuencia cardiaca en el dominio de tiempo y frecuencias. Estas variaciones son incrementos de las bandas de alta frecuencia en el inicio de la prueba de inclinación y una disminución de la actividad simpática al inicio de la inclinación.

Otros estudios han demostrado disminución de la aldosterona plasmática aunque la actividad plasmática de renina no muestra cambios.

Es notorio que aún hay mucho que estudiar para comprender el mecanismo por el cual estos ejercicios funcionan y seguramente estos datos darán también información sobre la compleja fisiopatología del síncope neuralmente mediado.

¿De verdad funcionan?

Lo cierto es que las tasas de recurrencia con esta modalidad de terapia es muy baja. En nuestra experiencia, los ejercicios de inclinación son una herramienta profiláctica muy valiosa, aunque el principal problema es el apego a los ejercicios.

Conclusiones

Los ejercicios de inclinación producen una mejoría sintomática importante, reducen la tasa de recurrencia y tienen la ventaja de mantener y tal vez incrementar ese beneficio a largo plazo.

El mecanismo por el cual tienen este efecto no está claramente definido, pero tienen la ventaja de ser una medida no farmacológica que carece de interacciones con otros fármacos y que tiene pocos o ningún efecto colateral descrito. Sería necesario evaluar sus efectos ortopédicos, aunque con un soporte de espalda es poco probable que ocurran. Estos ejercicios pueden ser un complemento útil a otras medidas generales o farmacológicas.